Exequias de una niña bautizada

Antífona de Entrada

Vengan, benditos de mi Padre, tomen posesión del Reinopreparado para ustedes desde la creación del mundo.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor, tú que conoces la pena que nos embarga por lamuerte de esta niña, ___________ ____________________,consuélanos con el pensamiento de que ya vive feliz, junto ati, en la gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Ya no habrá muerte

Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
21, 1.3-5

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, y oí una granvoz, que venía del cielo, que decía:
"Esta es la morada de Dios con los hombres; vivirá conellos como su Dios y ellos serán su pueblo. Dios lesenjugará todas sus lágrimas y ya no habrá muerteni duelo, ni penas ni llantos, porque ya todo lo antiguoterminó".
Entonces el que estaba sentado en el trono, dijo:
"Ahora yo voy a hacer nuevas todas las cosas".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

De los salmos 41 y 42

Estoy sediento del Dios que da la vida.

Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada,mi alma, te busca a ti, Dios mío.
Estoy sediento del Dios que da la vida.

Del Dios que da la vida está mi ser sediento.¿Cuándo será posible ver de nuevo tu templo?
Estoy sediento del Dios que da la vida.

Yo recuerdo, ¡y mi alma cómo lo echa de menos! cuando ibahasta tu casa, mi Dios, hasta tu templo entre vivas y cantos y eljúbilo del pueblo.
Estoy sediento del Dios que da la vida.

Envíame tu luz y tu verdad; que ellas me guíen y hastatu monte santo me conduzcan, ahí donde tú vives.
Estoy sediento del Dios que da la vida.

Me acercaré al altar de Dios, al Dios que es mialegría, y a mi Dios, el Señor, le daré graciasal compás de la cítara.
Estoy sediento del Dios que da la vida.

¿Por qué te acongojas, alma mía? ¿Porqué tu turbación? Espera en Dios, que aúnalabarás, a tu Dios Salvador.
Estoy sediento del Dios que da la vida.

Segunda Lectura

Estaremos con el Señor para siempre

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a losTesalonicenses
4, 13-14. 17-18

Hermanos: No queremos que ignoren lo que pasa con los difuntos, paraque no vivan tristes, como los que no tienen esperanza. Pues, sicreemos que Jesús murió y resucitó, de igualmanera debemos creer que, a los que mueren en Jesús, Dios losllevará con él.
Los que quedemos vivos, seremos arrebatados juntamente con ellosentre nubes, por el aire, para ir al encuentro del Señor, yasí estaremos siempre con él.
Consuélense, pues, unos a otros con estas palabras.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Bendito sea el Padre, lleno de misericordia y Dios que siempreconsuela, porque nos conforta en todas nuestras tribulaciones.
Aleluya.

Evangelio

Ahí está tu madre

Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
19, 25-30

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, lahermana de su madre, María la de Cleofás, yMaría Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella aldiscípulo que tanto quería, Jesús dijo a sumadre:
"Mujer, ahí está tu hijo".
Luego dijo al discípulo:
"Ahí está tu madre".
Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir conél.
Después de esto, sabiendo Jesús que todo habíallegado a su término, para que se cumpliera la Escrituradijo:
"Tengo sed".
Había allí un jarro lleno de vinagre. Los soldadossujetaron una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopoy se la acercaron a la boca. Jesús probó el vinagre ydijo:
"Todo está cumplido", e inclinando la cabeza,entregó el espíritu.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Señor, que el ofrecimiento de este sacrificio exprese nuestraentrega a ti y nuestra confiada aceptación de tus designios ynos conforte en esta prueba con el consuelo de tu amor paterno.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Dios, autor y dueño de la vida

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación,darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo,Dios todopoderoso y eterno.
Porque una decisión tuya nos da la vida; tus decretos ladirigen, y un mandato tuyo, en castigo del pecado, nos devuelve a latierra de la que salimos. Y porque a los que hemos sido redimidos porla muerte de Cristo, por esa misma voluntad soberana nos llamas aparticipar de su gloriosa resurrección.
Por eso,
con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanzadiciendo sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Creemos que, si por el bautismo hemos muerto con Cristo,también viviremos con él.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Te pedimos, Señor, que admitas algún día en lamesa de tu Reino, junto a esta niño___________
___________________, a quienes has alimentado hoy en la mesa de tuEucaristía.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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